
Deje de luchar contra sus calentadores: Una forma mejor de mantenerlos en buen estado
La mayoría de los calentadores impermeables son, en esencia, cajas herméticas. Claro, eso evita que entre polvo y humedad, pero resulta muy complicado para quien debe realizar las tareas de mantenimiento.
Imagínese que, después de cinco años, uno de los tubos se quema. De repente, tiene que desmontar toda la carcasa o lidiar con cajas de conexiones solo para reemplazar una bombilla. Es un desastre. El tiempo de inactividad aumenta, y todos se sienten frustrados.
La solución “plug-and-play”
Decidimos hacer las cosas de manera diferente. Construimos nuestros módulos infrarrojos de modo que puedan reemplazarse fácilmente. En lugar de usar tornillos permanentes o sellos que se deforman con el paso de los años debido a las temperaturas extremas, utilizamos un chasis modular. Cuando un elemento calefactor deja de funcionar, no es necesario tirar toda la carcasa. Basta con sacar el módulo viejo e introducir uno nuevo.
Es mucho más sencillo. No hay necesidad de lidiar con tornillos oxidados o aislantes que se vuelven frágiles y agrietados. Solo hay que desconectar, reemplazar el módulo y volver al trabajo.
Manejo del calor
El problema con las clasificaciones IP65 es que se necesitan sellos herméticos. Pero el calor hace que las piezas se expandan, lo cual genera una gran presión sobre esos sellos. Al colocar el elemento calefactor en un módulo removible, evitamos esa presión sobre la carcasa principal. La carcasa exterior no se deforma, lo que significa que el sello impermeable sigue funcionando bien, incluso después de años de uso intenso.
Un consejo rápido para la instalación
Si quiere que esto funcione realmente, asegúrese de que los soportes de montaje estén dispuestos de manera que permitan un acceso rápido al módulo. Nada peor que tener un calentador modular oculto detrás de protecciones permanentes. Eso anula por completo las ventajas de este sistema. Mantenga un camino despejado hacia la cara del módulo.
Así, lo que antes era un proceso tedioso de cuatro horas se convierte en un cambio en tan solo diez minutos. Sus registros de mantenimiento mejorarán mucho, y su equipo le agradecerá.